ADORANDO A UNAS (TIERNAS) CRIATURAS

octubre 31, 2007

            Tras visitar la exposición (tiernas) criaturas, de la artista australiana Patricia Piccinini, que estos días se puede ver en el ARTIUM de Vitoria, tan sólo hay un comentario negativo que puedo dedicarle: ojalá la exhibición contara con mayor número de obras.

            Son varios los aspectos que sorprenden en (tiernas) criaturas. En primer lugar, la soltura con que Piccinini salta de la escultura a la fotografía, y de aquí a la videoinstalación, para luego pasar al dibujo, en cada caso con resultados admirables; y en segundo lugar, y por encima de todo, la combinación de asombro, ternura e inquietud que sus muy diferentes trabajosdespiertan.

Still Life with Stem Cells, 2002

            La artista juega a deformar la realidad, penetrando en muchos de los casos en el terreno de la ciencia ficción con el objetivo de poner a prueba nuestra capacidad de tolerancia. Nos encontramos así, por ejemplo, con una fotografía de gran formato que muestra a un grupo de personas observando una carrera de coches desde el exterior de la valla del circuito, y mezcladas entre ellas, varias criaturas con un aspecto a medio camino entre los monos y los lemures, que miran también la competición sin que a nadie parezca llamarle la atención su presencia. Se podrían citar otros ejemplos: los dibujos a grafito de bebés conviviendo con seres que recuerdan a roedores, aunque a todas luces fantásticos; o la moto Vespa biomecánica que tiernamente se inclina hacia su hijo recién nacido.

Es en la disciplina de la escultura donde el trabajo de Piccinini posee un mayor impacto, y en particular en las reproducciones hiperrealistas de las criaturas fantásticas que pueblan sus fotografías y dibujos. En obras como The Young Family y Still Life with Stem Cells la artista emplea cabello humano, látex y silicona, entre otros materiales, con los que obtiene unos resultados que invitan a detenerse largamente en la observación. Poros en la piel, vesículas, uñas astilladas, algo que recuerda a las bolsas marsupiales… Los detalles son innumerables y el acabado, brillante. A fin de lograr un efecto de contraste, Piccinini a menudo muestra a sus (tiernas) criaturas en compañía de tiernas criaturas: niños igualmente hiperrealistas en actitudes íntimas, amigables y chocantes.

Tras estas obras se halla una crítica a temas controvertidos hoy en día y que lo serán aún más en el futuro: la clonación, la alteración genética, la reproducción asistida, el uso de órganos animales en los trasplantes, la hibridación entre lo biológico y lo tecnológico… En definitiva, un trabajo que combina trasfondo y minuciosa elaboración, seriedad y originalidad, invitación a la reflexión y sentido del espectáculo. No hay que perdérselo.

(tiernas) criaturas, Patricia Piccinini, ARTIUM, Vitoria, hasta el 27 de enero de 2008

3 comentarios to “ADORANDO A UNAS (TIERNAS) CRIATURAS”

  1. Blanca said

    Pinta muy bien tu cuaderno. Los autores americanos son muy buenos, y la propuesta del Artium de lujo. Recomiendo también la visita a otra en Vitoria, la del Roto, en la Casa de la Dehesa de Olárizu.

  2. aintzane said

    No sabía que pudiéramos ver esta exposición tan cerca de casa.
    Desde luego, es como para no perdérsela.
    Eskerrik asko, Jon Bilbao.

  3. Pilar De La Tierra said

    Se me hizo corta la expo,
    y, casi un mal(?) “sueño” humano.
    Y como sugieres, la ternura “vende” bien.
    Algo de ficción hiper realista holibudiana también había, no?
    osasuna!

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