Sobre “Muy pronto seré invencible”, de Austin Grossman. Parte 1 (de 2)

junio 22, 2008

Muy pronto seré invencible es una novela sobre superhéroes vestidos con capa y antifaz que combaten contra supercriminales, también con capa y antifaz, que aspiran a dominar el mundo.

Esta frase puede bastar para que unos cuantos lectores potenciales nunca se acerquen al libro. A otros les repelerá el hecho de que Muy pronto seré invencible suela encontrarse en ese rincón de las librerías, repleto de portadas coloridas, donde se almacenan las obras de ciencia-ficción, terror y género negro; ese rincón que los amantes de la “Literatura De Verdad” miran por encima del hombro o ni siquiera miran. A otros lectores les repelerá que esta novela se englobe en la llamada “nueva narrativa norteamericana”, una corriente en la que en bastantes ocasiones prima lo original por lo original. Y a otros lectores les repelerá que el autor, Austin Grossman, antes de dar el salto a la escritura haya trabajado como diseñador de videojuegos; un prejuicio absurdo pues ¿por qué representa un inconveniente a la hora de dedicarse a la literatura haber trabajado antes en el campo de los videojuegos y no lo es, por ejemplo, haberlo hecho en una compañía de seguros en Praga?

Todos estos lectores posibles que, por una razón u otra, pasen de largo ante Muy pronto seré invencible estarán cometiendo un error, porque esta novela es una de las propuestas más interesantes (aunque no por ello perfecta) de los últimos años.

Muy pronto seré invencible está narrada en primera persona por sus dos protagonistas, a los que se dedican capítulos alternados. Uno de ellos es el Doctor Imposible, archivillano que ha tratado innumerables veces de hacerse con el poder mundial. El Doctor Imposible se fuga al comienzo de la historia del penal de alta seguridad donde estaba recluido y de inmediato comienza a urdir un nuevo plan de conquista, del que asegura que será el definitivo. El segundo protagonista es Fatale, una ciborg recién fichada como miembro de los Nuevos Campeones, el grupo de superhéroes más importante del momento. Su primera misión será desbaratar las maquinaciones del Doctor Imposible. Hasta aquí, la trama típica de cualquier cómic. Pero Muy pronto seré invencible no se trata de una mera novelización de una historia precedente y mil veces contada, sino que es una novela con entidad propia.

Los elementos desmitificadores y revisionistas abundan. El autor ha vestido con rasgos adultos y realistas los clásicos elementos del cómic de superhéroes. Esto puede llevar a creer que la novela se encuentra próxima a algunos intentos recientes de reconstruir el género de superhéroes, como la película El protegido, que tratan de enmarcar a los superhéroes en un entorno real y actual. Muy pronto seré invencible sigue un camino diferente, el de minar, y al mismo tiempo homenajear, y al mismo tiempo ensalzar, a los superhéroes desde dentro. La historia parece extraída de la edad de plata de los cómics DC, su periodo más kitsch, fértil en space operas, cuarteles secretos en bases espaciales, dimensiones alternativas, familias de superhéroes y supermascotas. Es en este decorado donde Austin Grossman aplica sus elementos revisionistas, lo que sitúa Muy pronto seré invencible más cerca de Wachtmen que de El protegido.

Y ahora una pregunta obvia: ¿hay que ser aficionado a los cómics para disfrutar de esta novela. La respuesta es no. El autor se ha esforzado para que su libro sea por completo autoexplicativo. Ahora bien, el disfrute será mucho mayor si se captan las numerosas referencias y homenajes que salpican cada página, y también si se conocen los elementos clásicos que Grossman retuerce: desde los inevitables monólogos megalomaniacos de los supervillanos cuando están a punto de lograr su objetivo, hasta el siempre ridículo trámite de narrar el origen de los superpoderes. Para el aficionado a los cómics, leer una novela de superhéroes puede resultar extraño a priori, pero a las pocas páginas te sientes como si te hubieras calzado unas botas viejas y confortables, ablandadas después de recorrer muchos kilómetros con ellas, y que hacía tiempo que no usabas.

Hay además otra razón para recomendar la lectura de Muy pronto seré invencible, más allá de sus revisiones y homenajes, una más importante: el punto de vista adoptado a la hora de plasmar la relación entre los superhéroes y sus némesis, que logra que éstos nos resulten muy familiares. Y no por lo que hemos leído, sino por lo que hemos vivido.

Austin Grossman. Muy pronto seré invencible. Reservoir Books Mondadori. Barcelona. 2008

Una respuesta to “Sobre “Muy pronto seré invencible”, de Austin Grossman. Parte 1 (de 2)”

  1. Ailegor said

    Hola: Acabo de leer tu coemntario sobre la novela. Estoy muy de acuerdo contigo, pero sobre todo en el tema de los prejuicios en literatura… Yo estoy ahora leyendo la novela de Grossman y me está gustando bastante, aunque, para una buena lectura de superhéroes yo recomendaría los relatos del “Capitán Meteoro”, que se están publicando en http://www.zonanegativa.com. Son, si me apuras, mucho mejores, más profundos, mejor escritos y lo más importante: producto patrio. El autor es J.A. Fideu.
    Aunque sólo se han publicado unas entregas, la historia, cuando esté completa, promete ser fabulosa… una gozada de lectura que esconde, bajo su aparente frivolidad una carga de profundidad muy interesante.
    Os animo a entrar y leerlas.

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